Si llevas tiempo intentando calmarte y nada funciona, quizá el problema no seas tú es simplemente que no saber cómo calmar el estrés. Hay personas que hacen ejercicio. Otras descargan aplicaciones de meditación. Algunas prueban respiraciones, infusiones o música relajante.

Y muchas mejoran durante unas horas. Pero al día siguiente todo vuelve. El corazón vuelve a acelerarse. La cabeza vuelve a dar vueltas. El cuerpo vuelve a estar en tensión. Si te reconoces en esto, probablemente no necesitas otro consejo para relajarte. Necesitas entender qué está manteniendo ese estrés.

Porque una cosa es aliviar los síntomas y otra muy distinta resolver el origen. En Psicólogos Lara Cetina Aluche te entendemos perfectamente y queremos ayudarte. Puedes solicitar una primera orientación desde nuestro formulario de contacto.

El estrés casi nunca aparece por una sola razón

Cuando alguien llega a consulta diciendo «tengo mucho estrés», normalmente descubrimos que debajo hay muchas más cosas.

Quizá llevas meses exigiéndote demasiado, estás sosteniendo una situación familiar complicada y puede que hace tiempo que no descansas de verdad.

O quizá aprendiste hace años que pedir ayuda era un signo de debilidad. Todo eso se va acumulando y se convierte en una verdadera montaña.

Y llega un momento en el que cualquier pequeño problema hace que tu sistema nervioso responda como si estuviera en peligro constante.

Por eso calmar el estrés no consiste únicamente en respirar más despacio. Se trata de comprender por qué tu cuerpo vive permanentemente en alerta.

Las técnicas ayudan, pero no siempre son suficientes

Las técnicas de relajación funcionan.

  • El mindfulness funciona.
  • La respiración consciente funciona.
  • El ejercicio también.

Pero funcionan cuando se utilizan dentro de un proceso que entiende qué está ocurriendo contigo. Si el origen del estrés sigue siendo el mismo, las técnicas alivian, pero no solucionan el problema.

Es parecido a tomar un analgésico cuando te duele una muela. El dolor baja.

Pero la causa continúa ahí.

Por eso, cuando trabajamos el estrés en consulta, utilizamos herramientas como nuestro programa de mindfulness para el entrenamiento en reducción de ansiedad y estrés, siempre integrado dentro de un tratamiento personalizado o como parte de un programa de psicoterapia más completo.

No todas las personas necesitan el mismo tipo de ayuda

Esta es una diferencia importante. Hay centros donde llamas y simplemente te asignan el primer hueco libre. Nosotros trabajamos de otra manera.

Antes de empezar realizamos una entrevista telefónica para conocer qué te ocurre.

Porque alguien que vive un duelo complicado probablemente necesite un profesional diferente al de una persona con trauma o con ansiedad crónica.

Sucede igual que en medicina. No acudirías al mismo especialista para una lesión de rodilla que para un problema de visión. En psicología ocurre exactamente lo mismo.

Por eso valoramos cada caso antes de empezar.

La experiencia también influye cuando hablamos de estrés

A veces se piensa que todos los psicólogos trabajan igual. No es cierto.

El estrés puede esconder ansiedad, trauma, perfeccionismo, dependencia emocional, problemas familiares o incluso experiencias que siguen sin resolverse desde hace años.

Detectar qué hay detrás requiere experiencia clínica.

Por eso todos los profesionales de nuestro equipo cuentan con experiencia previa en otros centros antes de incorporarse con nosotros y formación específica en terapias actuales como EMDR, terapias contextuales y mindfulness.

No trabajamos con alumnos en prácticas ni utilizamos la terapia como un espacio de aprendizaje profesional.

Quien se sienta contigo ya ha recorrido ese camino antes.

La primera sesión también forma parte del tratamiento

Es habitual encontrar centros que anuncian una primera sesión gratuita. Nosotros preferimos ser honestos. Nuestra primera sesión no es una reunión para explicarte cómo trabajamos.

Es una sesión clínica. Desde el primer día empezamos a conocer tu historia, a comprender qué mantiene tu estrés y a construir un plan de intervención adaptado a ti.

Por eso tiene un coste. Porque desde el primer minuto ya estás recibiendo atención psicológica especializada.

Cuando el objetivo deja de ser aguantar

Muchas personas no buscan vivir mejor. Buscan simplemente dejar de sentirse desbordadas. Y eso ya dice mucho del nivel de estrés con el que conviven.

Nuestro trabajo consiste en ayudarte a recuperar algo que probablemente hace tiempo que perdiste: la sensación de que vuelves a dirigir tu vida y no que tu estrés la dirige por ti.

Ese proceso requiere herramientas. Pero también requiere experiencia, formación y un profesional que sepa adaptar esas herramientas a tu caso concreto.

Calmar el estrés empieza por entenderlo

No siempre puedes cambiar lo que ocurre a tu alrededor.

Pero sí puedes cambiar la manera en la que tu mente y tu cuerpo responden a ello.

Cuando entiendes qué alimenta tu estrés, empiezas a recuperar espacio para respirar, decidir y vivir con más calma.

Si quieres conocer opiniones de personas que ya han confiado en nosotros, puedes visitar nuestro perfil como centro de psicólogos en Aluche.

Porque, cuando hablamos de salud mental, la diferencia no suele estar en hacer más técnicas, sino en recibir la ayuda adecuada desde el principio.