Sentir ansiedad en ciertas situaciones es completamente normal. Y máximo en la sociedad en la que vivimos hoy en día. Las obligaciones familiares y laborales, las tareas diarias y el estrés de las grandes ciudades contribuyen a potenciar este grave problema. La ansiedad forma parte de la respuesta natural del cuerpo ante el estrés o el peligro.
Pero cuando esa ansiedad se intensifica de manera repentina y descontrolada, se convierte en un ataque de ansiedad. Un episodio nada agradable que puede acarrear muchos problemas añadidos.
Si en algún momento has sentido que el corazón se te ha acelerado, te cuesta respirar con normalidad y te invade una sensación de miedo irracional sin un motivo aparente es posible que hayas sufrido un ataque de ansiedad.
En el centro de psicología en Aluche Lara Cetina te ayudaremos a entender lo que ocurre en tu mente y en tu cuerpo cuando esto ocurre. Y hoy queremos explicarte un poco más en qué consisten este tipo de ataques.
¿Qué es un ataque de ansiedad y por qué ocurre?
Un ataque de ansiedad es una respuesta intensa del sistema nervioso ante una situación que el cerebro percibe como una amenaza.
Esto se produce incluso aunque no haya un peligro real.
Es un mecanismo de supervivencia que se activa cuando nuestro cuerpo interpreta que estamos en peligro.
Lo que ocurre durante un ataque de ansiedad es que esta respuesta de defensa se produce sin una causa aparente directa. Y lo peor es que puede ocurrir en cualquier lugar y sin previo aviso.
Puede ocurrir en la calle, en casa, en el trabajo e incluso mientras estamos durmiendo.
En muchos casos esta situación tiene un detonante claro, normalmente el estrés o el recuerdo de un hecho traumático o ante una preocupación intensa y continuada. En otros casos el ataque surge de manera inesperada.
Los síntomas de un ataque de ansiedad
Cada persona puede experimentar un ataque de ansiedad de manera diferente. Pero entre los más comunes podemos destacar los siguientes:
- Palpitaciones o taquicardia (sensación de que el corazón va muy rápido o muy fuerte).
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- Mareos, vértigo y sensación de inestabilidad.
- Sudoración excesiva o escalofríos.
- Temblor en las manos o el cuerpo.
- Sensación de opresión en el pecho o dolor en el tórax.
- Hormigueo en las extremidades o entumecimiento.
- Sensación de irrealidad o desconexión de la realidad.
- Miedo intenso a perder el control, a volverse loco o a morir.
Normalmente estos síntomas pueden durar entre 5 y 30 minutos. Aunque en muchos casos la sensación de angustia se puede extender por más tiempo.
Diferencias entre un ataque de ansiedad y un ataque de pánico
Muchas veces se usa el término «ataque de ansiedad» y «ataque de pánico» como si fueran lo mismo.
Lo cierto es que hay diferencias entre ambos. La diferencia principal es que el ataque de pánico aparece de forma repentina, sin motivo claro y de una manera muy intensa, aunque suelen durar muy poco tiempo.
Frente a esto el ataque de ansiedad se da de manera más progresiva y suele estar asociado a una preocupación permanente por algo. Su intensidad física también es menor a la del ataque de pánico.
¿Por qué suceden los ataques de ansiedad?
Existen diferentes factores que contribuyen a que una persona sufra ataques de ansiedad.
Por lo general las causas suelen ser:
- Estrés prolongado: como situaciones de presión constante en el trabajo, la familia o las relaciones. En general cualquier situación en la que nuestro cuerpo se mantenga en un estado de alerta permanente.
- Traumas no resueltos: tal es el caso de experiencias pasadas difíciles o dolorosas. Estas pueden generar respuestas de ansiedad cuando algo las activa. En muchos casos esto ocurre sin que la persona sea consciente de ello.
- Factores biológicos: algunas personas son más propensas a la ansiedad debido a su genética o a desequilibrios en los neurotransmisores del cerebro.
- Consumo de sustancias: los ataques de ansiedad suelen potenciarse por consumir en exceso cafeína, el alcohol y algunas drogas. Este tipo de sustancias pueden aumentar la probabilidad de sufrir ataques de ansiedad.
- Problemas de salud mental: personas que sufren trastornos de ansiedad, depresión o fobias son más propensos a tener este tipo de problemas.
¿Cómo debemos actuar ante un ataque de ansiedad?
Sufrir un ataque de ansiedad es una experiencia que genera una gran angustia.
Saber actuar en estos casos puede ayudar a manejar la situación y reducir su intensidad.
Entre las mejores estrategias para actuar frente a un ataque de este tipo podemos mencionar:
Acepta lo que está ocurriendo
Lo primero y más importante es recordar que un ataque de ansiedad, aunque sea aterrador, no es peligroso. No te vas a desmayar, no te va a dar un infarto y no vas a perder el control. Intenta mantener la calma en la medida de lo posible.
Controla tu respiración
Cuando la ansiedad se dispara la respiración se acelera y aumenta la sensación de ahogo y mareo. Por eso hay que centrarse en intentar respirar con tranquilidad y en profundidad.
Conéctate con el presente
Los ataques de ansiedad se producen porque nuestra mente está en exceso preocupada por alguna situación, aunque esta no se esté produciendo.
Por eso es adecuado centrarse en el presente y en la realidad. Fíjate en el entorno físico en el que estás e intenta conectar con él: escucha o mira objetos que tengas cercanos.
Esto ayuda a romper el ciclo de pensamientos negativos y a devolver la calma.
¿Cuándo acudir a un psicólogo en Aluche para tratar la ansiedad?
Si los ataques de ansiedad son habituales y afectan a tu vida diaria, es adecuado buscar ayuda profesional.
En nuestro centro de psicología en Aluche, trabajamos con diferentes enfoques terapéuticos para que aprendas a gestionar tu ansiedad y recuperar la tranquilidad.
Además, si los episodios de ansiedad están relacionados con traumas pasados, la terapia EMDR puede ser una herramienta muy efectiva para reprocesar esas experiencias y reducir su impacto en el presente. Contacta con nosotros y da el primer paso hacia una vida más tranquila.